sábado, 8 de noviembre de 2008

Flores




Las flores tienen gran poder sobre el que mira atento. Su magnetismo es automático hasta para los que no interactúan con ellas, porque tienen lo que falta en general en el ambiente: Un acento de color, una llameante forma que rompe el silencio. Significan para el hombre la fertilidad y el amor. Y ofrendadas en un ramo o en un tiesto pretenden asociar permanentemente este sentimiento con la huella de su efigie o su aroma. Por eso es tan frecuente verlas en fotografía, porque al interpretarlas en el registro de los colores, o de la luz y sombra se transmite el sentido de esa ofrenda. Por eso las fotografías de flores no pueden dejar de ser mostradas. Porque sería como dejar marchitar a la flor misma.

3 comentarios:

Libertad Rodríguez Sánchez dijo...

q hermosa foto!!! desde el tentador color como el contraste, ademas del hecho de que mis flores favoritas son las lilis y aun mas de color rojo.

Anónimo dijo...
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Alejandro Vázquez dijo...

También a mí me gustó, cuando la observaba por todos lados, decidí que podía hacer fotografías sin necesidad de acercarme siempre al máximo. A veces hay que tomar distancia, comparar tu punto de vista original, inventar otros y seguir disparando. Dispara cada toma que se te ocurra, lo unico que puede pasar es que acabes rápido tu rollo, o tu tarjeta; Sin embargo la cantidad de fotos que se tiran con digital hacen que corras siempre el riesgo de volver irreflexivo el acto de hacer un disparo.