domingo, 7 de diciembre de 2008

Revisando los inicios







Este tiempo lo he dedicado a la compilación de mi archivo. Durante un tiempo, me he dedicado más a la toma que a la impresión y difusión de mis imágenes... hasta ahora. Debo equilibrar la producción nueva con la visualización del camino recorrido, sin embargo con sorpresa me doy cuenta que muchas de las fotografías están siendo vistas por primera vez desde que disparé el obturador. Por ello se hace tan importante para mí mostrarlas aquí.






Quiero que sean testigos de mis primeros encuadres, para lo cual he hallado un negativo que probablemente sea el primero que disparé completo, por mi mismo. Fué tomado con una Olympus Pen de medio fotograma de 35 mm, una de bolsillo. Precisa y flexible para funcionar en manos de un chico de 13 años...

2 comentarios:

el pedro dijo...

muy buena fotografía, me hizo recordar amores y sinsabores de cuando alguna vez fui secundario, aquellos 4 años (reprobé tercero) ahora son un segundo

caicaz dijo...

1) ¿el mastil de un navío fantasma?

2) excelente y vivaz instante hecho plata; el encuadre acentúa la furtividad del rapaz... seguro ese chico se divertia

3) Vaya... aún recuerdo esa penosa tarde de la secundaria con la reprimenda de la maestra Tamariz por una par de fotos que, además de todo, yo no tome... aunque de haber tenido ocasión seguro lo hubiera hecho...

oficialmente, fue la primera vez unas caderas me metieron en problemas